Domingo, 20 Agosto 2017

NO SIEMPRE, VÉLEZ ESTÁ PRIMERO

Martes, 18 de Julio de 2017 19:45 Ruben David Oliva
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El Multimedios oficial –que incluye un nutrido grupo de comunicadores partidarios-, trabajó a destajo para recomponer la imagen de club controlado que se perdió en las últimas semanas.

El doloroso conocimiento del pago de salarios en cuotas a los empleados de Vélez Sarsfield, desbarrancó el discurso positivo sobre la administración del fortín. Caía “el orgullo” de abonar salarios al día que tanto fue vanagloriado a modo comparativo con el resto del fútbol argentino. Un síntoma del ocaso después de treinta meses de campeonato económico sin resultados evidentes en los recursos y con importantes dolores de cabeza en temas futbolísticos.

Por estas horas, en los pasillos de Juan B. Justo, la pregunta repetida indica ¿cómo sostener durante los próximos 5 meses –y en medio de un acto eleccionario-, a un régimen que observado desde el exterior, denota excesiva improvisación en sus dirigentes?

En ese cometido, no fue indiferente la táctica elegida para combatir las continuas críticas que nacen en las redes sociales, convertidas en verdaderos mecanismos amplificadores para las dificultades existentes. Raúl Gamez, cultor desde siempre de la “verdad alternativa”, recurrió a la modificación discursiva para desviar temas espinosos. “La AFA no cumplió con la cuota por el ingreso del convenio con Turner y Fox. Estamos mal económicamente. Pero son los malos manejos de siempre. Estamos jugando a lo que quiere (Daniel) Angelici. La AFA trabaja a pedido del gobierno nacional”, replicó en sucesivas frases durante su excursión mediática como respuesta al problema en el pago de los sueldos. Quizás, ahí encontremos la razón al olvido para un recorte de ingresos al club que se había anunciado hace diez meses, tiempo en el que no se realizó ninguna previsión para campear la tormenta.

Al presidente, como al resto de los gobernantes, le cabe una regla básica. La necesidad de legitimidad política que se vincula al reconocimiento social encontrado durante el desarrollo de una coherente administración. Una obligación del ejercicio efectivo del poder, y en mayor medida, en medio de un conflicto público inesperado y producto de errores que no pueden justificarse. Es aquí cuando un Gobierno debe construir “su verdad”, un relato que sostenga en credibilidad su accionar. Una tarea que explicada en lenguaje sencillo, refiere sobre encontrar “un chivo expiatorio” a quien culpar.

Ese manejo admirable y profesionalizado que tiene Gamez al ostentar la posverdad, o verdad emotiva, ayudó a construir su mito como directivo de Vélez Sarsfield. Pero en la gestión, no todo es discurso. Con paso veloz llegarán los momentos de zozobra política y los refriegues con el resto de las Agrupaciones. Para ese tiempo, el Presidente opera un escenario con tres íconos obligatorios. Polideportivo, Fútbol y Polarización.

El primero es el contexto más cómodo. Si bien, la caja de resonancia proviene de la acción futbolística, solo el interior del club, garantiza el movimiento orgánico que recolecta cantidades importantes de sufragios en cada elección. En cierta forma, la política sostenida desde la presidencia, afectó al deporte futbolero pero benefició al terreno amateur. No solo en apoyo económico, sino también en obras. Pese a su pensamiento que remarca entre los íntimos, debido a los problemas financieros para mantener actividades con poca participación en el club, las decisiones ejecutivas avanzan en sentido contrario. No se puede soslayar que con Gamez –y su vicepresidente segundo, Adolfo Chutchurru-, el sector revivió tras varios años de ostracismo. La reconstrucción del Gimnasio de Musculación (en base a donaciones de dinero y de maquinaria deportiva por parte del socio Víctor González, Organizador de los Recitales en el José Amalfitani), es una de tantas muestras que difieren del discurso oficial.

El segundo movimiento compete al fútbol. Con el arribo de Gonzalo Bergessio como puntal de jerarquía, sumado al resto de las incorporaciones, el discurso oficial alentará expectativas de mitad de tabla y al crecimiento de los juveniles. Un concepto que se hace difuso al contratar nombres que obstaculizan la evolución de los formados en la Villa Olímpica.
La jugada oficial involucra a una diosa fortuna que convalide la política de austeridad. Con el ahorro de 11 contratos de jugadores profesionales y el cobro por adelantado de un año de recitales, se abonaron sueldos, pagaron deudas y arribarán los refuerzos. En ese sentido, no hubo apuesta futbolística, tan solo un reacomodamiento de nombres para un presupuesto similar.

El tercer meollo es la necesaria polarización. Con la elección en ciernes, y tres posibles Agrupaciones contrincantes, el oficialismo puede darse el lujo de elegir contra quienes “lucha”, y a quienes ignora.

Esta histórica matriz de construcción política, todavía no fue decidida. Raúl Gamez preferiría a José Luis Chilavert, a forma de contraparte, para repetir la fórmula de la construcción de la imagen del enemigo que sirvió en la última campaña para persuadir al socio de Vélez Sarsfield, infundando miedo en la posible victoria del ex arquero y vinculando su figura, al gerenciamiento del club o al cierre de disciplinas. Una táctica que en la actualidad, el campeón del mundo, parece eludir con éxito.

Un punto trascendental es la implosión del sector opositor, cuyos integrantes en lugar de unificar posturas en la organización de un marco fuerte y alternativo -a 20 años de gobierno cíclico-, que proponga clausurar los privilegios para pocos, y denuncie las incongruencias económicas, futbolísticas, humanas e institucionales de Raúl Gamez y su círculo más cercano, se dividieron en fragmentos que simplifican la idea de continuidad en el signo político ¿Qué otra cosa significaría la composición de tres ofertas electorales disímiles?

Recientemente, quienes lideran la “V Azulada”, anunciaron la decisión de concurrir a elecciones en soledad. Un contrasentido. Más allá del accionar titánico y valorable que representa la construcción de una nueva Agrupación en Vélez Sarsfield, la riña continuada entre sus integrantes y quienes regentean de forma anodina a la Unidad Velezana, concluye por ser funcional a los intereses del Círculo El Fortín. El concepto encierra una paradoja. Pese al costo de armar todo un año electoral (con el desgaste natural que eso trae para quienes administran el club), la gestión oficial consiguió el elemento disruptivo que necesitaba. En medio de caídas del primer equipo de fútbol, y con los dos programas radiales con mayor significancia partidaria -inmersos –y concentrados-, en la creación de la nueva entidad política, disfrutó la cuota de aire necesario para liquidar un campeonato doloroso. Se valió, en ese cometido, de parte de su estructura militante que aseguró –en silencio-, poco más de cuatrocientas de las casi mil trescientas firmas presentadas por los novatos aspirantes a dirigentes. La decisión, no tuvo la idea primaria de obstaculizar, sí, en cambio, la de validar una distracción que permitiera el trabajo sosegado en la Villa Olímpica, y alejara los fantasmas de un clima adverso desde lo comunicacional. Pese a manifestar su descontento con quienes los conducen, el oficialismo nunca subestimó el poder de fuego de estos medios.

Empero, los inconvenientes políticos, no cesan. Sin candidatos de peso, ni nombres que allanen el camino, se apuesta a una nueva imagen no golpeada como es Bernardo Bertelloni, verdadero artífice de la contratación de (Gonzalo) Bergessio, quién además, desea imponer sus colaboradores en la lista que competirá en noviembre. Una extravagancia, si vemos que al asistir a sus caminatas en el sector Polideportivo, su figura concita escaso interés en los habitantes usuales. Vestido de candidato, el hombre menos imaginado, conmueve con su desconocimiento de los malabares que algunos viejos “punteros”, intentan para librarse de presentaciones formales con un aspirante que pocos reconocen a simple vista.

En retrospectiva, el desbande formal pone en riesgo su victoria. Muchos se preguntan, si en medio de un torneo y con un ojo en la tabla de promedios, la estructura circulista alcanza para vencer en los comicios. Una duda que carcome a numerosos adherentes al gobierno Velezano.

La foto de largada, efectivamente, reconoce en claridad los inconvenientes del oficialismo frente a las otras entidades políticas que se presentarán en elecciones. Pero es sólo una imagen. Resta despejar un sombrío horizonte de la campaña electoral para descubrir la dinámica de una recta final que siempre tuvo al Círculo El Fortín, venciendo por varios cuerpos y sin necesidad de la foto finish.

Glosario

Modificación discursiva: Cambio en los dichos de una persona explicados antes de un suceso y después de realizado el mismo.

Posverdad (o verdad emotiva): Se refiere a aquella información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público.

Disruptivo: Término que se utiliza simbólicamente para nombrar a algo que provoca una transformación importante o determinante.

Foto finish: Toma fotográfica de llegada de una carrera deportiva, mediante una cámara situada en la línea de meta para definir al ganador.

 

Por Rubén David Oliva

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NO SIEMPRE, VÉLEZ ESTÁ PRIMERO

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva