Jueves, 25 Mayo 2017

ZABALAZO A LA VICTORIA

Sábado, 15 de Abril de 2017 21:07 Diario Infovelez
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En esos primeros instantes, el fortín se acomodó cerca de Alan Aguerre y pretendió aprovechar una cancha de progresiones rápidas y extensión corta. Ideal para el contragolpe. Omar de Felippe, conocedor del lugar –fue técnico de Olimpo-, decidió utilizar a los volantes cerca de la línea de lateral para ofrecer variantes en ataque. En la posición de volante por derecha, Santiago Cáseres –al cerrar hacia la zona-, tenía la obligación de cubrir la subida de Olimpo y de lanzar entre líneas a espaldas de la defensa local. En esa función fue protagonista de la primera ocasión de peligro para Vélez con un pase cruzado a Juan Manuel Martínez que alcanzó a desviar el balón por encima del travesaño. Un aviso. Instantes luego, un contragolpe letal comandado por Jorge Correa –que jugó por Iván Bella que se marcaba como titular en la previa-, habilitó la carrera de Pavone por izquierda quién envió un pase cruzado de frente a frente para la gran definición de Diego Zabala, que dominó el balón y sacó un furibundo remate cruzado en la festejada conquista Fortinera.

Olimpo sintió el golpe. Adelantó sus líneas y favoreció la presión de Vélez que jugada visiblemente a contragolpear y que casi le dio satisfacción nuevamente (20 minutos del PT) cuando una pelota robada en mitad de cancha, descargó sobre la posición de Diego Zabala que lanzó un pase alto a Pavone quién de media vuelta provocó el susto del público local.

El fortín tenía claro la táctica que resultaba tan efectiva que dos minutos más tarde entregó la segunda jugada de mayor peligro tras un centro pasado de Zabala desde la derecha para el cabezazo furioso de Juan Martínez que se estrelló en la base del poste derecho.

Por aquel tiempo, Olimpo, dominado, solo intentaba desde afuera del área. En esa situación exigió por primera vez a Aguerre con un remate de media distancia que el uno dominó en el ángulo derecho de su arco. No fueron muchas las intervenciones del arquero. Solo un par de veces con rechazos que sirvieron par consolidar el resultado.

La tranquilidad Fortinera alcanzó un espacio casi insólito. Más de 25 minutos sin complicaciones y dominando pese a no controlar el balón. Todo un avance para un conjunto que no redondea actuaciones sólidas como visitante.

En el final de la etapa, llegó la polémica. Olimpo que llegó a la igualdad en un tiro de esquina, sufrió la anulación del gol por un empujón a Gianluca Mancuso del defensor Carlos Rodríguez quién había convertido de cabeza.

En el comienzo de la segunda mitad, Vélez tuvo una chance importante en una jugada nacida en la presión de mitad de cancha, una jugada por afuera y la media vuelta de Mariano Pavone en la medialuna que el poste derecho evitó. Fue un indicación que el fortín no daba nada por sentado con una diferencia escasa ¿Pero era verdad? La actitud del segundo tiempo cambió. Hubo un retroceso de 15 metros en el terreno de juego que dio aire al local. Con esa ventaja de espacio, Olimpo animó sus pasos y comenzó a merodear el área de Aguerre con varias aproximaciones.

Omar de Felippe entendió el mensaje e ingresó a Nicolás Tripicchio por Jorge Correa de buena actuación. Una salida lógica por un “coco” desgastado por el esfuerzo. Más tarde ingresaron Iván Bella y Matías Vargas. Con esas variantes, el cotejo se hizo de ida y vuelta. Sin grandes emociones pero jugado con el corazón por ambos equipos. Era una final. Los dos conjuntos necesitaban los 3 puntos y entregaron todo. Allí, Vélez siempre tuvo una pequeña ventaja contra Olimpo por la jerarquía de sus hombres de ataque.

Con el correr de los minutos, Vélez fue sintiendo la sensación que podía darse. Era la noche. Sufrió. Por momentos hubo que apretar los dientes y meter. Pero hubo premio. La victoria tranquiliza y da esperanza que con los pibes se puede salir…

 

Por Rubén David Oliva Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva