Martes, 21 Noviembre 2017

NÚMERO QUE ME HICISTE MAL

Jueves, 26 de Octubre de 2017 21:25 Ruben David Oliva
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A continuación daremos un panorama del balance aprobado (por la mayoría oficialista) del club que incluye nuestras consideraciones y los números más importantes.

Consideraciones económicas

Tras la presentación del balance, existe la evidencia de una reiteración de las complicadas condiciones imperantes en las finanzas del club, una pequeña mejora en algunas condiciones y un notable empeoramiento en otros rubros que podrían complicar la vida institucional de Vélez Sarsfield.

El pasivo (deuda) evidenció un pequeña baja cercana a los 6,6 millones de pesos. Se deslizó de $226.027.121 a $219.373.963 con una diferencia de $6.653.158-. La explicación lógica de esta cuestión es el sostenimiento en la política de escasas adquisiciones futbolísticas y de menor jerarquía que llevó a la pelea por no descender. Hubo que hacer un esfuerzo importante en el achicamiento del plantel a la finalización del torneo anterior con el alejamiento de varios contratos y la renovación de vínculos contractuales que evidenciaran un aumento del déficit en el próximo ejercicio.

La división entre Pasivo corriente y no corriente es: Pasivo Corriente: $ 144.849.791. Pasivo No Corriente: $ 74.524.172. Total Pasivo: $219.373.963 al 30/6/17.

El pasivo corriente o pasivo circulante es la parte del pasivo que contiene las obligaciones a corto plazo (y que deben pagarse en menos de doce meses). El rubro disminuyó de $171.158.890 a $144.849.791-. Esta tendencia será revertida en el balance siguiente al no existir –todavía-, una venta como fue la Hernán Toledo que permitió esta mejora.

El pasivo no corriente (deudas a más largo plazo explicado como “bicicleta financiera”), es aquel no exigible hasta el próximo balance. Este pasó de $54.868.231 a $74.524.172-.

Se nota una mejora financiera debido a la disminución de previsiones por juicios y de los derechos televisivos que se cobran por anticipado. No obstante, continúa en números importantes abonables solo por venta de jugadores.

En el rubro activo corriente (bienes existentes o dinero del que se puede disponer en menos de un año) existe una notable disminución. En el ejercicio anterior marcaban $168.000.372 y en el actual la cifra es de $62.466.873-.

En el ítem activo no corriente (bienes existentes o acreencias que por su intercambio se pueden cobrar en plazo superior a un año), existe una evolución pasando de $161.877.840 a $187.223.228 en el balance actual.

El Activo total indica una peligrosa curva descendente de casi un 20% consolidando una disminución de $80.198.111-.

En cuanto al déficit del ejercicio se mantiene en términos reales con equivalencia al ejercicio anterior (esto representa un avance pese al aumento en el contexto de una inflación interanual superior al 18%). Pasó de $66.227.589 a $73.534.953-. De todas formas, debemos entender que con la renovación de los vínculos de futbolistas el déficit aumentará de manera considerable.

El ejercicio indica una baja de intereses bancarios por descubierto. Por la necesidad de endeudarse, se pagaron intereses que reflejan el aumento del pasivo. La solución imaginada es la venta de activos futbolísticos cuyo principal inconveniente es la realidad del equipo.

Existe una notable y peligrosa disminución del Patrimonio Neto del club pese al intento de experiencias reiteradas como el revalúo de activos (una práctica habitual permitida por leyes argentinas y avaladas por la IGJ pero que no representa un acrecentamiento real). El rubro reflejó una caída importante pasando de $103.851.091 a $30.316.101-. Este resultado se da luego de sumar todos los activos y de restar los pasivos. Es decir la suma de todo lo que tiene Vélez Sarsfield menos lo que debe. Este título indica el empobrecimiento del club.

En el rótulo ingresos, se nota un incremento del rubro Sponsors (que debieron renegociarse hacia la baja por el ingreso del fútbol codificado, alquiler del estadio para eventos y derechos de televisación que ayudaron al día a día. No obstante, estos ingresos extraordinarios quedaron –en algunos casos-, por debajo de la ruta de la inflación, y representan en la actualidad en pesos, sumas inferiores a las de mercado.

Tras 36 meses de gestión de Raúl Gamez y su comisión directiva, se puede expresar que el “campeonato económico” termina en cuasi derrota. Con un pasivo similar al que asumió, un déficit equivalente en términos relativos y un plantel de escasa jerarquía (mitigado por jóvenes valores cuyo futuro no conocemos), sumado a la pérdida de influencia en el mundo del fútbol, relaciones y caída en el prestigio y la actualidad de la institución, lamentablemente, Vélez Sarsfield ha perdido 3 años en su camino por reinsertarse al “Modelo de Club” que otras entidades imitaron. El esfuerzo solo alcanzó –por el déficit de la gestión-, a sostener la mediocridad durante todo el mandato de la CD. Una pena.

 

Por Rubén David Oliva

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Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva